En la búsqueda de fórmulas que
permitan un buen funcionamiento de las sociedades se crean las ideologías: Unas
basadas en creencias, otras en experiencias, valores, etc.
Si en esa búsqueda se parte haciendo distinciones “insalvables”
entre personas, se creará una ideología de derechas en la que siempre habrá
unos por encima de otros.
Si por otro lado, y aun habiendo
diferencias entre las personas, se parte desde la igualdad en los derechos, se
creará una ideología de izquierdas, cuyo propósito será el de nivelar las
desigualdades existentes.
Cada una tendrá sus tendencias
más extremistas dependiendo de la capacidad de tolerancia y respeto hacia la
otra. Lo cual resulta paradójico cuando cada “uno” entiende que el “otro”
le “menosprecia” al pretender despojarle de derechos, privilegios, etc.
La democracia es “un pacto” para
que ninguno trate de imponer su ideología, siendo la mayoría del pueblo la que la elige.
En el caos real nos encontramos
con unos que tratan de proteger y aumentar lo que tienen frente a los que
tratan de conseguir para sí lo que
no tienen (en nombre de lo justo). Seres
Humanos de derechas y de izquierdas con los mismos valores en su interior, unos
los reconocen y los potencian y los otros tratando de superarlos pero llevados por éllos. En ninguno de los
dos casos es el conjunto el que más importa y en ambos casos se unen ante el reparto de “beneficios”.
Y en medio de todo esto están quienes pretenden vivir dignamente y por
supuesto: en libertad.
De una situación similar, por la
falta de reconocer esto la gente de izquierda, por la desesperación de otras
muchas personas; llegó Hitler al poder elegido
por el pueblo. Podría ocurrir esto hoy en día?. Nadie observa el aumento de
la homofobias, racismos, radicalismos, etc?.
Cualquier loco puede llegar al
poder en situaciones como la actual.
Da que pensar….
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